Hay un momento en toda sesión larga de AI coding en el que el modelo parece cambiar de personalidad. Las primeras dos horas todo fluye: el agente entiende el problema, propone una arquitectura razonable y escribe código que revisarías dos veces. Pero en algún punto, casi siempre después de iterar mucho sobre el mismo ticket, las respuestas se vuelven sospechosamente genéricas: repite soluciones que ya descartamos, ignora instrucciones que le dimos hace tres mensajes y propone cambios que un revi
La primera vez que vi a un agente de IA construir un prototipo de punta a punta me pasó lo que a casi todos: quería pedirle más. Un MVP que nos habría tomado semanas, en una tarde. La sensación de que construir software se había vuelto fácil, casi trivial, es adictiva. Y hasta cierto punto, es verdad: hoy cualquier equipo con una buena instrucción y una herramienta decente levanta un prototipo en días.
El problema es que en el desarrollo de software lo fácil nunca fue lo difícil. Lo difícil lle